Arte y artesanía de la arcilla
El Laboratorio Borriero La Creta es un proyecto dedicado a la revitalización del arte cerámico y a la puesta en valor del patrimonio material e inmaterial del Valle d’Itria. Nació con el apoyo del PNRR – Ministerio de Cultura y en colaboración con la Academia de Bellas Artes de Bari, como un ejemplo virtuoso de integración entre formación artística, investigación y empresa cultural. Ubicada en el campo de Noci (BA), La Creta es un lugar donde la tierra y el fuego vuelven a convertirse en un lenguaje creativo, una oportunidad de encuentro y una herramienta de conocimiento. El laboratorio promueve la transmisión de los saberes artesanales y su evolución de forma contemporánea, favoreciendo el nacimiento de nuevos modelos de producción sostenibles, coherentes con la identidad del territorio. Entre arte, naturaleza y comunidad, La Creta es un espacio abierto y compartido: un taller de ideas y manos, donde la belleza se construye día a día, con la paciencia y la precisión de un gesto antiguo.
Cómo nació
El Laboratorio Borriero La Creta se creó en el marco del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR), con el apoyo del Ministerio de Cultura y en colaboración con la Academia de Bellas Artes de Bari.
El proyecto tiene como objetivo recuperar y valorizar las antiguas artes de la tierra y el fuego, promoviendo el renacimiento de un oficio arraigado en la tradición mediterránea y, al mismo tiempo, abierto a la investigación contemporánea.
Esta iniciativa se inscribe en el camino más amplio de la regeneración rural, ofreciendo un lugar donde formación, experimentación y producción artística se encuentran para generar nuevas formas de expresión y de empresa cultural.
El taller
El Laboratorio Borriero La Creta es un espacio de diseño, experimentación y producción dedicado a las artes cerámicas.
En su interior encontrarás un horno profesional para cocciones a alta temperatura, un área para torno de alfarero y modelado a mano, y espacios de trabajo concebidos para acoger momentos de creación colectiva e investigación individual.
Sumergidas en el paisaje rural, las instalaciones están diseñadas para favorecer la concentración, el intercambio y el diálogo entre artistas, estudiantes y artesanos.
Cada detalle —desde la luz natural hasta la disposición de los espacios— ha sido pensado para crear un lugar vivo y acogedor, donde el gesto creativo pueda encontrar su forma más auténtica.
Dónde se encuentra
El Laboratorio Borriero La Creta se encuentra en el campo de Noci, en el corazón del Valle d’Itria, entre trulli, olivos y muros de piedra seca. Es un lugar suspendido entre la memoria y la contemporaneidad, donde la piedra blanca y la tierra roja siguen contando la historia de un paisaje modelado por el trabajo humano.
Aquí, lejos de los centros urbanos pero en el corazón de la Puglia más auténtica, la artesanía recupera su sentido original: un diálogo con la naturaleza, con los materiales y con el tiempo. El laboratorio nace como un polo cultural difuso, abierto a estudiantes, artistas y viajeros que buscan un punto de encuentro entre creación, silencio y comunidad.
Arcilla y pasión
El Laboratorio Borriero La Creta nació de una profunda pasión por el arte antiguo de la tierra y el fuego, un lenguaje universal que conecta a todas las civilizaciones mediterráneas.
En una era dominada por la velocidad y la producción en serie, la cerámica representa un acto de resistencia y conciencia, un regreso al ritmo lento de las manos y de la materia que toma forma.
La Creta es un lugar que experimenta la continuidad entre tradición e innovación, entre la memoria del oficio y la libertad de la investigación artística.
Cada objeto creado aquí lleva la huella del fuego, del tiempo y del toque humano: tres elementos que, juntos, definen la esencia misma de la artesanía.
La colaboración con la Academia de Bellas Artes de Bari
El Laboratorio Borriero La Creta se creó en estrecha colaboración con la Academia de Bellas Artes de Bari, socio científico e institucional del proyecto.
La Academia aporta competencias artísticas, educativas y de investigación, ofreciendo a los estudiantes la oportunidad de vivir talleres prácticos y residencias.
Esta sinergia entre formación académica y práctica artesanal representa el corazón del proyecto: un puente entre la escuela y el territorio, entre la teoría y el oficio, entre el saber y el saber hacer.
A través de talleres, exposiciones y proyectos conjuntos, el laboratorio se convierte en un centro de experimentación y diálogo cultural, abierto a la comunidad local y a la escena artística nacional.